PENSAMIENTOS


Después de una semana, que comenzó con un simple resfriado, cuatro visitas a urgencias del Hospital, y que acabó con una neumonía, previa ésta a la Nochebuena y a la cuarta dosis de Radio 223. Ha sido un buen presagio, para una noche “magistral”.

Hoy, 28 de Diciembre de 2016, festividad del día de los Santos Inocentes (bueno, ya día 29). Vaya inocentada…
En mi actual tratamiento (se podría decir que llevo tres tratamientos diferentes actualmente), y concretamente el más “novedoso”, el de radioterapia interna, denominado tratamiento de Cloruro de Radio 223, éste ha sido añadido al hormonal, así como a otro, inyectado que tambien pongo cada cuatro semanas, biofosfatos, concretamente Denosumab (del cual, llevo administradas casi 20 inyecciones), orientado como en el caso del Radio, como medida paliativa, o sea, para procurar reducir el dolor, y quizás aumentar algo la supervivencia, ya que prevé que retrase los posibles “eventos óseos”…

Después de la administración de ambos medicamentos, lo habitual es que los días siguientes, 2, 4, 6 días lo pase bastante mal, ya que aumenta el dolor, controversia, es para reducirlo, pero aumenta considerablemente esos primeros días, no se donde está la mejoría…

En el caso del Radio, la cantidad total de dosis es de seis, con lo que aún me quedan dos inyecciones, la última será para finales del mes de Febrero de 2017.
Ayer, martes 27 de Diciembre, me puse la inyección del Denosumab, hoy miércoles 28 de Diciembre, la de Radio, todo para adelante, a veces no se como aguanto…

Y esta noche, tocó  dolor, cuando te es imposible dormir, estando destrozado, cansadísimo, y no puedes hacerlo exclusivamente por el dolor, te inunda por una parte una sensación de impotencia, de falta de control sobre ti mismo, pero a su vez, te permite sentir todo lo contrario, el hecho de que el propio cansancio, no hace mella en ti, y te permite aún, seguir siendo tu mismo, decidiendo lo que deseas hacer en cada momento, curiosa sensación.

En este caso, intentar expresar unas sensaciones, un estado de ánimo, hacer algo, quizás útil para alguien más que para mí mismo, es complicado, pero no imposible, os lo aseguro. Sigo avanzando con esta idea, quizás esta locura, que no hace muchos días me plantee llevar a cabo, dar a conocer mi enfermedad, mis sensaciones al respecto, la idea de que todo no esta perdido aún. Y hoy, después de más de una semana de haber publicado Aventura 4×4, sigo pensando lo mismo que en aquel día, que aún se puede hacer muchísimo por los demás y por mí mismo.

Estoy agradecido a tantas personas que pública o privadamente me han ofrecido sus palabras de ánimo, su apoyo, muchísimas gracias. Incluso, algo más allá, amigos que se han ofrecido ayudas a nivel médico, de otros enfermos en situación similar, que aunque lo tengo mas o menos meridianamente claro, que lo mío no tiene cura, siempre te queda un atisbo de esperanza -aunque no deseo ilusionarme- de que alguien más, en el mundo de la medicina, pudiese ver mi caso y darme su opinión, muchísimas gracias por supuesto, a ellos también.

En algunas ocasiones, hay que estar realmente mal, para que dentro de esa situación nefasta, se pueda valorar quien es uno, donde esta, y sacar lo mejor de dentro, de nuestro interior, aunque el cuerpo te diga que no puede más, pero quizás ésta, sea una de las fórmulas más interesantes para sentirse realmente vivo, con capacidad real, física y psíquica de tener control de nuestro propio cuerpo. Cuando el cuerpo no puede, la mente tiene que superar lo insuperable, y sobreponerse a la inclemencia, y actuar, estar ahí, para demostrar que si tenemos ganas y fuerza, tendremos capacidad de actuar y de cambiar.

No es una frase hecha, es algo que estoy haciendo en este preciso instante.
Y os puedo decir, funciona. No es tan difícil tener la mente lúcida.
Vivir el último sueño, porque no?

Ánimo, alegría, fuerza y gracias a todas/os por estar ahí.

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